lunes, 21 de enero de 2019

TEMAS SEGUNDA EVALUACIÓN GRIEGO 2º BACHILLER

TEMA 3
BLOQUE II: SOCIEDAD 3 LA SITUACIÓN DE LA MUJER.
De la concepción jurídica y fines del matrimonio que tenían los antiguos griegos se
deriva la situación de la mujer. La mujer griega no gozaba de ningún derecho de
participación político ni jurídico, era como una menor de edad perpetua. Primero estaba
bajo la tutela de su padre, luego bajo la de su esposo y, finalmente, bajo la de su hijo; no
podía heredar por sí misma y en caso de ser la única descendiente era casada por su
padre con su pariente más cercano. Su misión era asegurar la transmisión del patrimonio
dando a su marido hijos legítimos y cuidar de los asuntos domésticos.
La diferencia entre los sexos se hacía notar desde el momento del nacimiento. Un
hijo tenía en esta sociedad mayores probabilidades de ser admitido en el seno familiar
que una niña. Si la familia no vivía desahogada, esa boca más que alimentar y el
desembolso que supondría la dote para su boda, hacían que a veces la hija, menos veces
el hijo, fuera abandonada a su suerte dentro de una vasija. El niño así rechazado podía
ser criado por otra pareja.
Si el hijo es aceptado, se coloca una rama de olivo en el exterior de la puerta si es
niño, un ovillo de lana si es niña.
Las niñas, entretanto, han crecido rodeadas de las mujeres de su familia. Éstas les
enseñan las labores del hogar, a hilar la lana y, si hay suerte y alguna sabe leer y
escribir, también esto. No estaba prohibido que las niñas aprendieran, pero sus padres
no las mandaban con maestros. Por eso es raro el caso de las mujeres que llegaban,
como parece probado, a ser alumnas de Platón en su academia.
Heródoto, el antiguo historiador de Halicarnaso, cuenta como algo extraordinario
un matrimonio por amor. Y es que el enlace se concertaba entre las familias. Una unión
ventajosa daba a los padres de los novios la seguridad de que los hijos vivirían
acomodadamente. El amor, si venía después, con el trato, tanto mejor, pero no era
importante. La función del matrimonio era engendrar hijos. De hecho, estaba mal vista
la soltería recalcitrante, salvo que uno de los hermanos varones ya estuviera casado y la
descendencia de la familia asegurada.
En torno a los quince años, las chicas solían casarse. Sobre los treinta los varones.
(La edad legal para poder contraer matrimonio era de doce años para ellas, quince para
ellos, aunque se solían casar a la que he citado antes)
El día de la boda, una vez hechos los pertinentes sacrificios propiciatorios, la novia
viste una túnica talar blanca, ceñida con un nudo especial, y un velo azafranado. No
existe un ritual específico de casamiento, sino que es un contrato firmado ante testigos
lo que lo hace válido.
Tras el banquete en casa de su padre, es acompañada por amigos y familiares hasta
la casa del novio. Allí, al igual que Cortés quemó sus naves renunciando al regreso de
su expedición, se quema simbólicamente el eje del carro en que ha llegado hasta allí. Su
suegra la recibe derramando sobre ella flores, dátiles y nueces. También le da una torta
redonda de miel y sésamo (la luna de miel).
Al día siguiente, su padre entrega la dote acordada y recibe el nuevo matrimonio los
regalos de boda.
A partir de ese momento ejerce la esposa sus nuevas funciones: disponer que la
casa funcione, administrar el hogar e hilar la lana para los vestidos. La lana es el
símbolo de la mujer: hemos visto que se coloca en la puerta al nacer una niña; también
Alejandro Magno le ofreció una madeja a la madre del rey Darío cuando, tras vencerlo
en batalla, capturó su tienda de campaña y la encontró allí, abandonada. El ofrecerle la
lana no era ofrecerle la servidumbre, como parece que ella entendió, sino el estatus de
mujer de su casa: un honor Desde ese momento, la madre de Darío mantuvo unas
excelentes relaciones con Alejandro.
La mujer estaba protegida por el Estado. La falta de libertad para elegir marido o
para poseer tierras intentaba compensarla aquél asegurándole la tutela de un varón, sea
un padre o un marido, de tal modo que no se vea nunca en la indigencia a causa de su
orfandad o viudedad. Desde el punto de vista moderno resulta impensable una situación
así, pero los atenienses de la época consideraban lógico y seguro que la mujer siempre
estuviera bajo la tutela de un hombre, del mismo modo que los minusválidos o los
pobres quedaban bajo el del Consejo, que les pagaba los gastos de su manutención con
cargo al Estado.
Esto no quita para que su situación no fuera objeto de revisión, como la que hace
Platón en el libro V de La república, cuando opina que con una educación similar a la
del varón, también podría participar igual que él en la defensa de la ciudad y en el
cuidado del Estado.
Mientras que los hombres se reunían en la Asamblea, en los tribunales o en el ágora
y pasaban gran parte del día con sus amigos en los gimnasios, las mujeres estaban en
casa, no asistían a los banquetes que sus maridos ofrecían en su propio hogar; incluso
las visitas a las amigas sin un buen pretexto estaban mal vistas. La vida de una mujer
casada de posición noble o acomodada era la casa, el cuidado de los niños, la
supervisión de los esclavos; también el adorno y el arreglo personal ocupaban gran parte
de su tiempo y el trato con su marido era más bien escaso.
No obstante, siempre existía algún pretexto para salir y las numerosas fiestas
religiosas, algunas de ellas específicamente femeninas proporcionaban buenas ocasiones
de abandonar la casa. Obviamente, las mujeres de bajo nivel económico realizaban por
sí mismas las compras, iban a la fuente e incluso trabajaban como asalariadas fuera del
hogar.
Como la mujer llegaba al matrimonio muy joven, sin conocer al marido que le
habían destinado y con un nivel cultural muy inferior a él, era difícil la comunicación y
la intimidad entre los esposos. En Atenas el erotismo y el amor se podían encontrar
fuera del matrimonio, en la relación de hombres con heteras (ἑταίραι) y prostitutas
(πόρναι).
El matrimonio ateniense era estrictamente monogámico para la mujer, pero los
hombres disponían en el hogar de concubinas perfectamente legítimas, y de las esclavas,
y podían frecuentar el trato de heteras jóvenes y bellas. La concubina se distinguía de la
esposa en que con ella no había esponsales ni boda y sus hijos eran ilegítimos, no
podían heredar. Sin embargo vivían en la casa con la esposa legítima y los esclavos.
Las heteras eran el escalón más alto de las prostitutas (las más bajas estaban en las
casas de lenocinio, en las calles o en las puertas de la ciudad), “ἑταίραι” significa
compañera, amiga, y es un eufemismo. Frecuentaban los banquetes de los hombres
donde tocaban instrumentos musicales, bailaban o practicaban el sexo. Algunas, como
Aspasia, la amante de Pericles, poseían hermosas casas en las que reunían lo más
selecto de Atenas: Anaxágoras, Fidias, Sócrates, Hipódamo, etc. Las heteras recibían
una esmerada educación, destacaban por el lujo y el buen gusto de sus vestidos y joyas,
eran cultivadas, modernas y sensuales, les estaba permitido todo lo que se les negaba a
las esposas.
Sin embargo no hay que pensar que el amor conyugal era inexistente. Por otra
parte, la situación de la mujer sufrió en la época helenística una evolución paralela a la
del matrimonio. La mujer adquirió capacidad jurídica para comprar, vender, testar,
dirigirse directamente a los tribunales sin mediación de tutores e intervenir en la
elección del matrimonio de sus hijos igual que el marido.


TEMA 4
BLOQUE III: LITERATURA 4 HOMERO
HOMERO
Homero no sólo supone para la tradición griega el inicio de su literatura sino
también el punto de partida en el que se basa gran parte de la educación del mundo
griego. La gran influencia sobre la cultura posterior fue infinita, tanto que llega hasta
nuestros días.
Ilíada y Odisea no sólo fueron importantes para la literatura sino también para
proporcionar un conocimiento profundo sobre todo lo referente a los dioses y a los
hombres. Las características de los dioses, la configuración del firmamento, las
genealogías de los héroes, el comportamiento ejemplar, la cambiante fortuna humana y
la obediencia a los dioses son algunas de las enseñanzas en las que nos instruye
Homero.
Homero, un aedo del s. VIII a.C., nos canta en hexámetros el pasado heroico de
los griegos. Pero no son sus obras una simple narración de hechos, sino una enseñanza
útil y duradera. Tanto es así que estos poemas escritos han llegado hasta nuestros días.
Si fue un solo aedo o varios los compositores de estas obras, si las compuso por
escrito el propio Homero o las dictó a otra persona y si nació en Esmirna o Quíos es
algo que no queda claro. Analistas (autores que defienden la existencia de varios
autores) y unitarios (autores que defienden la autoría y existencia de Homero) ya han
hablado bastante sobre estas cuestiones. Lo que la tradición ha denominado cuestión
homérica.
Nosotros en adelante nos referiremos con Homero a aquel que, fuera quien
fuese, de una manera genial allá por el siglo VIII a.C. fundó la literatura griega y, por
consiguiente, la occidental.
POESÍA HOMÉRICA Y TRADICIÓN ORAL
Con Homero, en el s. VIII, surge una lengua literaria basada en la épica de
trasmisión oral anterior. La mezcla de dialectos, el uso de arcaísmos y las licencias
métricas son sus principales características.
Los rasgos de la poesía oral anterior están muy presentes: versos enteros que se
repiten, fórmulas épicas que expresan juicios y conceptos, epítetos aplicados a personas,
lugares o cosas, símiles que especifican o adornan el contenido principal.
Homero se esconde detrás de la inspiración divina como los aedos de la poesía
oral pero cambia el viejo proceso de improvisación por la composición dirigida y
planificada. Lo oral deja paso a lo escrito. La poesía oral de los aedos micénicos está al
servicio de una nueva perspectiva literaria que ya no es la de aquellos tiempos.
Tradición, creación, arcaísmo e innovación se dan la mano para crear un mundo
artificial pero real a la vez: el mundo homérico.
ILIADA
La Ilíada narra la cólera del héroe Áquiles que se niega a seguir luchando en la guerra
de Troya después de que Agamenón le robe su botín de guerra, la joven Briseida.
Después de una batalla Agamenón toma como botín a la joven Criseida cuyo padre era
sacerdote de Apolo. Apolo castiga a los griegos con una peste y Agamenón se ve
obligado a devolver a Criseida. En ese momento Agamenón se queda con la joven
Briseida, botín de Aquiles. Aquiles deja la lucha y pide a su madre Tetis que convenza a
Zeus para que ayude a los troyanos.
Después de muchos lances de batalla los troyanos se encuentran muy cerca de las naves
griegas. Patroclo, amigo de Aquiles, le pide sus armas para poder expulsar a los
troyanos. Aquiles cede pero le dice que no se acerque a las murallas troyanas. Patroclo
repele el ataque troyano pero no hace caso a Aquiles y lleva la batalla hasta las murallas
de Troya donde muere a manos del príncipe Héctor.
Aquiles se olvida de su ira y entra en batalla para vengar a su amigo Patroclo. Mata a
Héctor y se lo lleva a su campamento. Aquiles celebra unos juegos en honor a Patroclo.
Priamo, padre de Héctor, con ayuda de los dioses se presenta ante Aquiles para pedirle
que le devuelva el cuerpo de su hijo. Aquiles accede y se proclama una tregua por los
funerales de Héctor.
Cinco días trascurren entre la petición de Tetis a Zeus y la muerte de Héctor.
Una acción más concentrada y tensa en la que se destaca la idea de que el hombre es
una criatura efímera sometida a poderes superiores. Hombres con sus defectos pero que
poseen la ἀρετή (conjunto de virtudes del héroe: belleza física, virtud moral, elocuencia,
fortaleza, inteligencia, sentimiento del honor).
Es un poema guerrero de fondo pesimista donde los dioses intervienen de
manera directa en las acciones de los hombres.
ODISEA
Los dioses en asamblea deciden poner fin al sufrimiento de Odiseo que estaba retenido
en la isla de Ogigia después de vagar por los mares. Odiseo había ofendido a Posidón
dejando ciego a su hijo Polifemo. Los dioses envían a Atenea hacia Ítaca para que
convenza a Telémaco, hijo de Odiseo, de que su padre está vivo. Telémaco, que vivía
una situación insostenible en su palacio, emprende un viaje para informarse sobre su
padre. Penélope teje y desteje una tela para no casarse con ninguno de los pretendientes
mientras los pretendientes acaban con la riqueza del palacio celebrando banquete tras
banquete.
Paralelamente envían a Hermes para que avise a Odiseo de que puede volver a casa.
Odiseo sale de Ogigia y naufraga en la isla de los feacios donde es acogido por el rey
que le ofrece un banquete. Durante el banquete un aedo canta la leyenda del caballo de
Troya y Odiseo se emociona. Odiseo desvela su identidad y cuenta todas sus aventuras
desde que salió de Troya. Una vez terminada la narración los feacios ofrecen un barco
para que Odiseo pueda volver a Ítaca.
Odiseo llega a Ítaca y se dirige a su palacio. Nadie lo reconoce porque tiene la
apariencia de un mendigo. Lo reconoce su perro y su nodriza Euriclea que le guarda el
secreto. Organiza un plan muy inteligente para acabar con los pretendientes después de
darse a conocer a su hijo y al porquero Eumeo. Acaba con los pretendientes y se
presenta ante Penélope como su esposo.
La amplitud de escenarios y la riqueza temática caracterizan este poema épico
más centrado en la narración. Más de treinta días dura la acción narrada al margen de
las que rescata Odiseo en el país de los feacios que se remontan al comienzo de su
aventura.
Destaca la aparición de personajes sencillos como el porquero Eumeo o la
nodriza Euriclea y el papel de los dioses. A diferencia de la Ilíada, en la Odisea los
dioses no son responsables de las desgracias de lo mortales.

TEMA 5
BLOQUE III: LITERATURA 5 EL DRAMA.
1. ORÍGENES
EL ORIGEN DE LA TRAGEDIA
La cuestión de la estructura de la tragedia nos lleva a preguntarnos por los
orígenes de la misma. Aristóteles mantenía que había surgido a partir de los que
entonaban el Ditirambo. El ditirambo era un canto que un coro entonaba en honor a
Dioniso. En algún momento, el director del coro comenzó a dirigirse al coro, en lugar de
dirigirlo. En esos primeros diálogos entre el coro y su director habría que buscar el
nacimiento de las representaciones teatrales. Este desarrollo habría que atribuírselo a un
tal Tespis, ateniense, que habría dado preeminencia a la palabra hablada frente a la
cantada. Así, la tragedia, desde sus orígenes, es un invento completamente ateniense. La
palabra tragedia (τραγῳδία) significa “canto del macho cabrío (τράγος)”, animal
consagrado a Dioniso.
EL ORÍGEN DE LA COMEDIA
El origen de la comedia no es claro. Parece que hay que buscarlo en las
procesiones dionisíacas (κόμοι) en las que un coro intercambiaba chistes y burlas con el
público o con su director. Así, el significado de la palabra comedia sería “canto del
coro”.
Formalmente, ya en el siglo V, difería de la tragedia en varias cosas: la
estructura, aunque parecida, no es idéntica: por ejemplo, es propio de la comedia un
movimiento del coro especial llamado Parábasis, que es una venida hacia adelante de
los coreutas. Los atuendos no son magníficos, sino burlones y exagerados. Los actores
llevaban un gran falo de cuero o madera y almohadillas bajo la ropa para deformar el
cuerpo.
La comedia griega pasó por varios períodos. Su edad de oro fue el primero: La
Comedia Antigua, cuyo representante principal fue Aristófanes.
2. EL LUGAR: EL TEATRO
Ya en época clásica, las representaciones teatrales tienen lugar en unas
construcciones especiales llamadas teatros (θέατρον). Su estructura es similar en toda
Grecia:
El centro del teatro es la orchestra. En ella se situaba el coro. Era de forma circular.
En su centro había un pequeño altar dedicado a Dioniso.
El proscenio era el lugar en que se situaban los actores. Estaba ligeramente
levantado sobre el nivel del suelo.
Tras él estaba la escena. Era, en sus orígenes, la tienda en que los actores guardaban
sus vestidos, las máscaras, la tramoya de la obra, etc. Con el tiempo se hace un lugar
indispensable, pues desde ella se lograban algunos efectos de sonido, o se manejaban las
espectaculares apariciones de “Deus ex machina”, es decir, las intervenciones que los
dioses hacían en la obra por los aires subidos a esa especie de grúa de poleas llamada
mechané.
Alrededor de la orchestra, en semicírculo, se situaba la cavea: el lugar que ocupaban
los espectadores: hombres, mujeres, niños e incluso esclavos. Los primeros asientos
eran más lujosos y estaban reservados a las personalidades de la ciudad.
3. LOS ACTORES Y EL CORO Y EL PÚBLICO
Los actores eran profesionales y ambulantes. Recorrían toda Grecia
interpretando tragedia y comedia.
Eran varones, pero interpretaban papeles de hombres, mujeres, dioses e incuso
niños. Se servían de máscaras de madera bellamente trabajadas y pintadas, a menudo
adornadas con pelo natural. Según algunos autores, su función sería la de amplificar la
voz. Pero este punto es muy discutido. La máscara y la vestimenta indicaban al público
la identidad del personaje, pues en ambos se reflejaban los tópicos del aspecto de
hombres y dioses: así, la máscara de Apolo era un rostro joven y hermoso; un persa
llevaría pantalones, mientras que un griego viste una túnica, etc. Y si alguna duda
quedara, el texto enseguida la desvelaba. Además de la máscara y los vestidos,
generalmente suntuosos, se calzaban unas botas altas con plataforma llamadas coturnos
que los hacían más visibles.
Todo actor debía tener como aptitud imprescindible una buena voz, pues debía
recitar y cantar. Asimismo, capacidad interpretativa. Si pensamos que un actor antiguo
tenía el rostro oculto y del cuerpo apenas si se le veían los brazos o las manos, caemos
en la dificultad de la interpretación.
El coro era el protagonista de la tragedia griega aunque su importancia fue
cayendo con el paso del tiempo, hasta ceder todo el protagonismo a los actores. Estaba
formado por gente de la ciudad en que se interpretaba la obra y no era profesional: era la
representación y aportación de la ciudad a la obra. Debían saber cantar, recitar y bailar,
pues eso es lo que se les exigía.
El público griego era un público muy interesado en lo que ocurría en la escena.
Cuando había un festival dramático se pasaba el día entero en el teatro, adonde se
llevaba la comida y la bebida, para no perderse nada. Esto no sorprende si pensamos
que una representación era algo excepcional, que ocurría pocas veces al año y que,
además, las obras no se reponían.
El público era muy entusiasta: aplaudía lo que le gustaba y vociferaba cuando algo se
disgustaba, llegando incluso a mostrar su desagrado con silbidos, abucheos o pataleos.
A veces tenían que intervenir esclavos con largos bastones para restablecer el orden.
Pero la expresión de su emoción era fruto de la alta concentración que mantenían y la
tensión del espectáculo. Compartían con los personajes sus emociones y se identificaban
con sus sufrimientos. Y con ellos lograban una catarsis (κάθαρσις) o emoción
purificadora.
4. Autores y obras principales: Para terminar, citaremos a continuación los nombres
de los grandes autores teatrales de Atenas y una de sus mejores obras.
Autores de tragedia:
Esquilo. Una de sus obras principales:
‐Los Persas: es la tragedia más antigua de Europa. Describe la espera de Atosa,
la madre del rey persa Jerjes, que poco a poco recibe noticias de lo que ha ocurrido en la
batalla de Salamina, en la que el inmenso ejército de su hijo ha sido derrotado por los
atenienses. Es magistral la narración del mensajero que desvela los acontecimientos de
la batalla. Muy original de plantear la acción en el palacio de los enemigos de Grecia y
hacer del sufrimiento de la reina el dolor de todos los persas por su derrota.
Sófocles: De entre sus obras seleccionamos:
-Antígona: EL rey Creonte ordena, tras la muerte de los dos hijos de Edipo,
Eteocles y Polinices, que se entierre al primero pero que se deje insepulto al segundo
bajo pena de muerte. Antígona, hermana de ambos, entierra por la noche a Polinices,
porque “hay que obedecer antes a los dioses que a un mortal”, pero es descubierta y
condenada a muerte. El rey da marcha atrás, pero demasiado tarde. Antígona se ha
ahorcado en prisión. El moderno tema planteado es si la justicia humana debe quedar
por encima de la divina y de la piedad.
Eurípides: Una de sus mejores obras es:
-Medea. Medea, que ha acompañado enamorada a Jasón desde Asia, ve cómo
éste se enamora de la hija del rey de Corinto, con la que pretende casarse. Ella, dolida,
finge alegrarse con la noticia y envía un vestido a la novia. Pero el vestido es de efectos
mortíferos. Además, para vengarse de Jasón, mata a los dos hijos que ha tenido con él y,
tras burlarse de éste, se va en un carro alado. El amor, la infidelidad y la venganza son
el tema de esta tragedia. Es de destacar el patético discurso de la engañada Medea sobre
la difícil vida de las mujeres griegas.
De comedia
Aristófanes: Seleccionamos:
-Las nubes: Un hombre arruinado por la pasión de su hijo por los caballos,
decide ingresar en una escuela griega de nueva educación (crítica velada a la sofística).
La escuela se llama “El pensadero”, y la rige Sócrates. Allí se dedican al estudio de
cosas ridículas, como la medición del salto de la pulga. Pero saben enseñar a vencer los
razonamientos verdaderos con razonamientos falsos. Como nuestro protagonista es un
poco corto, lo expulsan pronto. Pero decide enviar a su hijo. Este, tras una temporada en
la escuela, ya es capaz de convencer a los acreedores de que deben perdonarles las
deudas. A continuación convence a su padre de que es bueno que un hijo le dé una
paliza a su padre, y se la da. El padre, escarmentado con la educación de su hijo, prende
fuego a la escuela. Es la particular visión del autor sobre la enseñanza sofística, que
considera perjudicial para la ciudad. Entre los sofistas incluye a Sócrates, lo cual no era
real. En esta comedia, como en todas las del autor, encontramos una vívida descripción
de la vida de la Atenas de su tiempo, tamizada por el crítico pensamiento del autor, que
no podía permanecer impasible ante las injusticias y errores que veía a su alrededor y
utilizó la risa y la sátira como medio para denunciarlos.

domingo, 23 de diciembre de 2018

TEXTOS TRABAJO VOLUNTARIO GRIEGO 2º BACHILLER

TEXTO 1

El ejército griego se reúne y se aloja en casas bien dispuestas

ἐκ δὲ τούτου πᾶν ὁμοῦ1 ἐγένετο τὸ Ἑλληνικόν στρατεῦμα͵ καὶ ἐσκήνησαν ἐν πολλαῖς καὶ καλαῖς οἰκίαις καὶ ἐπιτηδείοις δαψιλέσι· καὶ γὰρ οἶνος πολὺς ἦν͵ ὥστε2 ἐν λάκκοις κονιατοῖς εἶχον.

1. ὁμοῦ adverbio

TEXTO 2
 Quirísofo y Calímaco, al mando de la retaguardia, avanzan con el ejército. 

Ἐντεῦθεν ἐπορεύοντο Χειρίσοφος1 καὶ Καλλίμαχος2 λοχαγός· τούτου γὰρ ἡ ἡγεμονία ἦν τῶν ὀπισθοφυλάκων λοχαγῶν ἐκείνῃ τῇ ἡμέρᾳ· οἱ δὲ ἄλλοι λοχαγοὶ ἔμενον ἐν τῷ ἀσφαλεῖ. μετὰ τοῦτο οὖν ἀπῆλθον.

1.Χειρίσοφος –ου: Quirísofo  2.Καλλίμαχος –ου: Calímaco

lunes, 8 de octubre de 2018

TEMAS CULTURA 1º EVALUACIÓN

BLOQUE I: HISTORIA 1
LAS INSTITUCIONES DE LA DEMOCRACIA ATENIENSES (ASAMBLEA, CONSEJO, ARCONTES, PRÍTANOS, SISTEMA JUDICIAL).
1. ASAMBLEA (ἐκκλησία), CONSEJO (βουλή) Y PRITANÍA (πρυτανεία).
Si bien el modo de gobernarse de los griegos siempre estuvo cambiando, puede decirse que el núcleo central de su democracia se mantuvo inalterado. En su momento de mayor esplendor, los siglos V y IV, era como sigue: El mayor órgano de poder estaba en las manos directas del conjunto de los ciudadanos: se trata de la Asamblea (ἐκκλησία). A ésta podían acudir todos los varones mayores de edad, es decir, con dieciocho años o más, de padre y madre ateniense.
Esta cámara, que se solía reunir en la Colina de las musas o Pnix, tenía en sí todos los poderes: podía juzgar, dictar leyes y hacerlas ejecutar. Era, sin duda, el triunfo de la ciudadanía, que gobernaba de modo directo en todos los asuntos de la polis. Aunque había magistrados y tribunales, siempre el conjunto de los ciudadanos podía modificar una decisión o pedir cuentas a un magistrado. De hecho, varios de “los hombres más poderosos de Atenas” fueron desterrados mediante ostracismo en este lugar. El ostracismo lo instituyó Clístenes. En la sexta pritanía se preguntaba al pueblo si habría necesidad de desterrar a alguien. En caso de respuesta afirmativa, ya avanzado el año, en la octava pritanía, se pide a los ciudadanos que escriban en un ὄστρακον, trozo de teja, el nombre de la persona que, según ellos, hay que desterrar. En caso de que hubiera más de seis mil votos con un mismo nombre escrito, esa persona debía irse del Ática durante diez años, si bien sus posesiones y derechos se conservaban hasta su regreso. La medida se utilizó pocas veces, pero en las ocasiones en que se hizo, quedó claro que no había nadie intocable en la ciudad y que todos eran responsables de sus actos o de su gobierno ante el pueblo.
Si bien la Asamblea era el órgano de más poder del estado, es evidente que no es
efectivo reunir al pueblo para atender todos los asuntos de gobierno. De modo que había
que, en primer lugar, rentabilizar el tiempo de reunión de la asamblea y, en segundo,
delegar funciones en comisiones o particulares.
Para aprovechar el tiempo de las reuniones, Solón creó el Consejo (βουλή). En
tiempos de Clístenes, esta cámara constaba de quinientos miembros.
La función primordial del Consejo era preparar las reuniones de la Asamblea.
Estudiaban los asuntos a tratar, establecían el orden del día y, en el momento en que la
Asamblea se reúne, dan cuantos datos precise el pueblo para iniciar un debate y tomar
decisiones.
No es difícil suponer que mantener el orden de palabra en una reunión de más de
seis mil personas debía ser complicado. Del mismo modo, las votaciones no eran
sencillas.
Para mantener el primero, se seguía un muy estricto turno de palabra, simbolizado
por el bastón del orador (σκῆπτρον). No podía hablar más que el que lo tuviese asignado
y en la mano. Si alguien hablaba fuera de turno, podía ser retirado de la asamblea por la
guardia de arqueros escitas. Eran éstos soldados que había traído Pisístrato en su lucha
por el poder y que fueron luego utilizados en Atenas como guardianes o policía. Era
tradicional que la guardia de la Asamblea estuviera compuesta por hombres de la
Escitia.
El debate, así planteado, podía ser muy largo. Era habitual que una reunión de la
Asamblea llevara todo el día. Los ciudadanos comían allí mismo, en medio de las
deliberaciones y las votaciones de estado.
No obstante, sólo se votaba a mano alzada cuando era necesario. Para comprobar
si un punto era o no muy discutido, se probaba primero a pedir la opinión del pueblo por
aclamación. Si quedaba claro el sentir mayoritario de este modo, no era necesario
realizar votación. En caso contrario, se hacía levantando el brazo y contando.
Volvamos a los consejeros. Los quinientos se turnaban para estar de guardia todos
los días del año en grupos de cincuenta. A esos cincuenta se les daba el nombre de
prítanos (πρύτανεις) y a la décima parte del año en que se ocupaban de los asuntos
públicos, una pritanía (πρυτανεία).
Durante ese tiempo, comían a expensas del estado en un recinto circular llamado
Tholos que se encontraba en el lado oeste del ágora (plaza pública). El prítano jefe (πρύτανις) y sus ayudantes, escogidos por él, debían permanecer de guardia el día
completo que duraba su mandato. Al día siguiente, otro prítano será el jefe y hará
guardia de día completo. Se trataba de que siempre estuviera alguno disponible y
localizable, día y noche.
Pero ¿quiénes son estos consejeros, estos hombres influyentes que pedían
rendición de cuentas a los magistrados que acababan su período de mandato, que podían
juzgar y que decidían de qué debía ocuparse el pueblo, al hacer el orden del día de las
reuniones de la Asamblea?
2. ELECCIÓN DE LAS MAGISTRATURAS.
Clístenes se ocupó de que fueran una representación popular. Ya hemos contado
cómo dividió el Ática en diez tribus artificiales. De cada tribu se escogían por sorteo
cincuenta consejeros. Sin embargo, su gran preocupación por hacer que la democracia
fuera igualitaria se plasmó en una decisión de gran importancia: en el territorio
correspondiente a cada tribu había diversos pueblos o “demos”. Clístenes dispuso que
los cincuenta representantes de cada tribu se eligieran de manera que representaran a
todos los demos. De los más grandes, más consejeros; de los más pequeños, menos, de
modo que todos aportaran en función de su número de habitantes. Además, un hombre
no podía ser consejero más de dos veces en su vida. Así, era imposible acaparar poder, y
también se garantizaba que todo demo tuviera voz en el gobierno. De esta medida y la
conciencia de su alcance tomó su nombre el régimen político ateniense: “Democracia”,
el poder de todos y cada uno de los demos. Ningún lugar del Ática, por pequeño que
fuera, quedaba excluido. Además, mejorando las medidas de Solón, permitió el acceso
al consejo a cualquier ciudadano, independientemente de su nivel de ingresos.
3. LAS INSTITUCIONES JUDICIALES.
A fin de no reunir a la Asamblea para cado acto de gobierno, había tribunales
independientes y magistraturas o cargos personales y autónomos.
Los dos principales tribunales eran el Areópago, que juzgaba causas criminales, y
la Heliea, que juzgaba las causas civiles.
No obstante, había también cuarenta jueces itinerantes, cuatro por demo, que se
dedicaban a recorrer éstos administrando justicia en las causas en que el dinero en juego
era como máximo diez dracmas (para calcular cuánto es esto, puede resultar útil saber
que con un tercio de dracma se mantenía un día una familia). Estos jueces no eran
profesionales, como ninguna magistratura en Grecia, sino sorteados entre el pueblo para
un año. Si los jueces de demo no podían resolver la causa, se le encargaba a un árbitro,
algo así como nuestros jueces de paz. Para ser árbitro el único requisito era ser mayor de
sesenta años. A estas personas se les presuponía el juicio que da la experiencia de la
vida. Si las partes quedaban conformes con su sentencia, el proceso acababa. Si una de
las partes llevaba su demanda a un tribunal, los testimonios y demandas recogidas por el
árbitro se meten en una caja sellada, con la sentencia del árbitro, y se llevan a un
tribunal. Allí se emite una sentencia. No obstante, no pueden presentarse al tribunal más
testimonios y más demandas que las que van selladas en la caja. Los tribunales podían
estar constituidos desde doscientas una personas hasta mil una, según la causa. El
número impar impedía el empate en la decisión.
4. LOS ESTRATEGOS.
Respecto a las magistraturas individuales, en época de Clístenes, son los diez
estrategos los que tienen el máximo poder. Pueden declarar la guerra, establecer
alianzas y dirigir su política, recoger y distribuir dinero y tomar decisiones de
trascendencia para la ciudad.
A diferencia de los demás cargos y magistrados, son elegidos directamente por el
pueblo, no sorteados. Pueden ser reelegidos indefinidamente. Esto era porque, al ser los
directores del ejército en caso de guerra, era preferible tener al frente a hombres
experimentados que no a generales inexpertos que llevaran a la muerte de modo
innecesario a los ciudadanos.
Pericles, que rigió los destinos de la ciudad durante la época dorada de Atenas, lo
hizo como estratego, jefe o autócrator. La Asamblea le concedió poderes amplios para
liderar la liga de Delos y manejar el tesoro de los confederados.
5. LOS ARCONTES.
Por debajo de los estrategos estaban los nueve arcontes. Años antes, este había
sido el mayor cargo de Atenas. No obstante, en el siglo V a.C sus funciones eran más
rituales y simbólicas que efectivas. De los diez, uno hacía las funciones de secretario,
por eso se suele decir que realmente son nueve. Salía uno de cada tribu. Eran elegidos
por sorteo entre los quinientos que se podían presentar como candidatos. El principal de
ellos, era el que se conocía sin más como “El arconte” o arconte epónimo, pues el año
recibía su nombre. Es decir, que en lugar de decir “en 2005...”, se decía “siendo arconte
Calias de Angele...”
Ésas eran las magistraturas principales. Había otras de menor responsabilidad,
como los constructores de caminos con obreros del estado, los sacrificadores del estado,
inspectores de medidas, inspectores del pan, inspectores del puerto, inspectores de
prisiones, etc.
Así, la ciudad, era gobernada por magistrados y órganos colegiados que, lejos de
ser profesionales, eran el propio pueblo responsable de su gobierno. Eso es lo más
admirable de la democracia construida por los griegos.

TEMA 2
BLOQUE I: HISTORIA 2 ESPACIOS Y MONUMENTOS DE LA ATENAS
CLÁSICA.
ATENAS BAJO PERICLES.
A pesar de su carácter opresivo y de su tremenda impopularidad, el imperio ateniense
presentaba un aspecto positivo: era la base política sobre la que ‐en la concepción de Pericleshabía
de descansar la grandeza espiritual de Atenas. Por encima de otras consideraciones,
Grecia entera reconocía que la resistencia y el patriotismo ateniense habían salvado a todos en
los difíciles momentos del peligro persa. Los ojos de todos los griegos se volvieron hacia
Atenas, que, como consecuencia de su dirección política, asumió también la hegemonía
cultural y económica de Grecia.
El Siglo V a.C. es el llamado “siglo de oro ateniense” o siglo de Pericles, por el hombre que
rigió como primer magistrado durante varios años los destinos de la polis. A él se le considera
el culminador de la democracia. Durante su mandato se consolidó con medidas como la de
pagar dietas a los hombres que pertenecían al consejo. La dieta era de dos óbolos diarios, suma
modesta, pero que permitía que todos, hasta los más humildes, pudieran ejercer sus derechos
políticos, aunque se quedaran sin el jornal diario de su trabajo.
Ciertamente, pocas veces en la historia de la humanidad podemos encontrar un grado
similar de democracia. Pero, a pesar de todo, ésta era restrictiva, ya que sólo afectaba a los
ciudadanos, tanto ricos como pobres, pero los ciudadanos eran sólo una parte, y no la más
numerosa, de la población. Si no se era por nacimiento, era muy difícil acceder a la ciudadanía.
El mismo Pericles dispuso leyes limitativas impidiendo tenerla a quien no fuera hijo de padre y
madre atenienses, con lo que paradójicamente su propio hijo, que tuvo con su compañera
Aspasia de Mileto, fue extranjero en su propia ciudad.
A pesar de la dificultad que representa hacer un estudio demográfico, algunos historiadores
han calculado en 40.000 el número de ciudadanos, incluyendo mujeres y niños, para la Atenas
de esta época, sobre una población algo mayor de 200.000 habitantes. Aunque había ricos, la
mayoría eran pequeños propietarios de tierras, jornaleros y artesanos. Junto a estos ciudadanos
había un grupo muy activo con derechos limitados: los metecos o extranjeros. Eran hombres
libres que, nacidos en otras ciudades, habían venido a Atenas para trabajar. Su número era de
cerca de 70.000. No podían votar ni participar en las instituciones del estado. Pero el grupo
más numeroso era el de los esclavos, unos 120.000. Aunqueprotegidos, carecían de todos los
derechos políticos. Recibían, en general, un trato más humano que en el mundo romano.
1. RETRATO DE PERICLES
Así era la sociedad ateniense en tiempos de Pericles. Unas palabras ahora acerca de su
figura. Los propios griegos nos hacen saber que era aristócrata por nacimiento, de fuerte y
noble personalidad. Raras veces hablaba en la Asamblea, como no fuese en las grandes
solemnidades, para estimular o tranquilizar al pueblo. Prefería la compañía de Aspasia, una
mujer de gran inteligencia y belleza, y de un grupo escogido de amigos que destacaban en las
artes o el pensamiento, como Protágoras, Heródoto o Sófocles. El pueblo le quería, como
demuestra que le permitiera gobernar 30 años y lo eligiera estratego 15 veces seguidas.
En vano se burlaban los cómicos de su “cráneo en forma de cebolla marina” o perseguían a
Aspasia como “la impúdica concubina de ojos de perro”. Sus enemigos, no pudiendo con él,
hicieron procesar a sus amigos con argumentos falsos, pero el pueblo le prestó siempre su
confianza, pues estaba contribuyendo a hacer a Atenas grande y próspera: sus exportaciones de
vino, aceite, cerámicas, hacían entrar grandes ingresos, todos los comerciantes del
Mediterráneo visitaban la ciudad para comerciar, las grandes obras como la reconstrucción de
la Acrópolis (que había sido destruida en la guerra contra los persas) embellecían la ciudad, a
la vez que eliminaban el paro... . En una palabra, Atenas era rica. Murió a poco de empezar las
guerras contra los espartanos.
2. CRISIS DE LA POLIS ATENIENSE
La polis, que había llegado a su culminación en la época de las guerras con los persas,
inició, en el período subsiguiente, el proceso de su desintegración cuando, como resultado de la
tensión entre fuerzas progresivas y conservadoras, se alteraron los supuestos en que descansaba
como estructura social. Atenas, en efecto, ya no era el centro de una pequeña región, sino la
capital de un imperio ultramarino, que obligaba a largos desplazamientos a los ciudadanos
atenienses; la vida económica se desarrollaba en el ancho marco del imperio y a ella se
subordinó la política: los ciudadanos eran llamados a tratar de problemas referentes a regiones
lejanas y, por ello, los políticos hubieron de ser profesionales; el derecho había dejado de ser
obra de un sabio legislador para convertirse en el resultado de las volubles pasiones de las
masas arrastradas por demagogos, que, a su vez, hicieron de la religión un instrumento de
política, precisamente, cuando las creencias religiosas informaban cada vez menos la vida de
los ciudadanos. Cada cual había dejado de ser miembro activo de una comunidad armónica,
hasta el punto de que el individuo, tomando su propia vida en sus manos, confiaba
exclusivamente en el poder de su razón para decidir el curso que había de tomar.
3. LA ILUSTRACIÓN
Las fuerzas progresistas eran hijas de la Ilustración, iniciada en Jonia y trasvasada a Atenas,
designada en griego con el término sophía. La sophía es la cualidad más apreciada en un
hombre, lo que le da categoría superior. La sophía es el ideal cultural de la época, que está, por
consiguiente, dominada por la preocupación de la educación. Quizás en ningún otro momento
de la historia humana ha sido tan gigantesco el esfuerzo realizado en tan poco tiempo para
librarse de las rutinas, de las supersticiones y de la crueldad y para llegar a una concepción del
mundo, del hombre y de la sociedad, por vía puramente racional. Lo que preocupaba a los
intelectuales de entonces era dilucidar qué cosas eran lo que eran por su propia naturaleza y
cuáles se debían a una convención humana. Porque, en este caso, el hombre podía pensarlas y
realizarlas de otra manera: la lengua, la constitución política, la organización social, la religión,
la moral, todo fue sometido al análisis de la razón, armada con el inexorable bisturí de la
dicotomía naturaleza/convención humana.
Una muestra del enorme esfuerzo educativo es la afirmación de Aristófanes en 424, según
la cual era imposible encontrar en Atenas una persona que no supiera leer y escribir.
Inspirada por ideales racionalistas de igualdad, la democracia llegó lógicamente a entregarse
a las masas, precisamente a quienes estaban más lejos de aquellos ideales y, por lo tanto, eran
menos capaces de sentirse movidos por ellos. Políticamente, además, la masa se imponía,
porque era imprescindible para que se pusiera en movimiento la inmensa máquina naval en que
Atenas basaba su poderío. En esta contradicción interna entre Ilustración y democracia radical,
en la que el pueblo soberano impone sus caprichos movido por fuerzas oscuras e irracionales,
hemos de ver la clave que nos ayudará a comprender muchos aspectos de la historia política y
cultural de la época a que nos referimos.
4. EL CÍRCULO DE PERICLES
Pericles pertenecía en cuerpo y alma al movimiento intelectualista de su tiempo, al que
estimuló en lo que pudo desde su posición política. Se rodeó de las personalidades más
prestigiosas en el mundo de la cultura y de las artes: el filósofo Anaxágoras, el sofista
Protágoras, el historiador Heródoto, el escultor Fidias. Bastaría para probarlo su segundo
matrimonio con Aspasia de Mileto, mujer excepcionalmente culta e inteligente, que no dejó de
ser blanco de la maledicencia de los atenienses.
Pero el círculo del propia estadista fue el blanco de los políticos, que movieron el temor
religioso de la plebe para montar procesos de impiedad contra Anaxágoras (quizá ya
antes de 450) y Protágoras, y para tratar de manchar con otras acusaciones a Fidias y a
Aspasia. Los procesos religiosos, expresión de la oposición tradicional al movimiento
intelectualista, proliferaron después: el propio Sócrates fue víctima de una de ellos.
El mismo Pericles poseía excepcionales dotes de orador, a juzgar por las referencias que
poseemos; cuando hablaba al pueblo, ʺtronabaʺ como un Zeus ‐de ahí el mote de ʺOlímpicoʺ
que se le puso y arrastraba a la multitud. Mientras vivió, el régimen de Atenas, como dice el
historiador Tucídides, era democracia sólo de nombre, pues en realidad era el gobierno de una
sola persona.
No obstante, Pericles estuvo muy lejos de ser un ʺdéspota ilustradoʺ, y la prueba son las
transformaciones que por él experimentaron las instituciones políticas para dotar a la asamblea
popular de poderes prácticamente sin restricción. Esta actitud emanaba de una ideología
profundamente sentida, que le llevaba a proteger al débil ‐tema reiterado de sus discursos‐‐ y a
hacer posible, mediante la institución de las dietas para los jueces y los miembros de la bulé, el
ejercicio de sus derechos a todos los ciudadanos.
LA CIUDAD ANTIGUA
Atenas se halla rodeada de murallas cuyas trazas se remontan a la época
micénica y aún son visibles en la ladera sudoeste de la Acrópolis; un circuito
amurallado del que no queda rastro, mencionado por Tucídides, debe haber sido
construido alrededor del siglo VI, quizás bajo Solón (594 – 593 a.C.) o, más
probablemente durante la tiranía de Pisístrato (539 – 528 a.C.).
Después de la invasión persa de 480/479 a.C. fue construida la denominada
muralla de Temístocles, que incluía gran parte de la ciudad, desde el cauce del Eridano
hasta las colinas de la Pnix, la de las Ninfas y la colina de las Musas.
En esta fortificación había gran número de puertas denominadas según la
función (Puerta Sacra, Puerta de la Caballería) o por la dirección de las calles que desde
ellas conducían a las afueras de la ciudad (Puerta de Acharnai, Puerta del Pireo). La
muralla de Temístocles fue destruida por los espartanos en 404 a.C.
LA ACRÓPOLIS
La Acrópolis es el centro religioso de Atenas. Consiste en una empinada cumbre
(a 156 m sobre el nivel del mar) sobre la cual, durante la época de los Pisistrátidas (539
– 510 a.C.), surgieron los primeros edificios de culto y se instituyen las “Grandes
Panateneas” para las cuales es construido un altar en honor de Atena Niké (νική:
victoria).
A la época de las guerras persas (490 – 480 a.C.) se remontan los antiguos
propileos y se iniciada la construcción del Partenón, que quedó sin completar a raíz de
la invasión persa de 480 a.C. La Acrópolis fue nuevamente consagrada y reconstruida a
partir de 448 a.C., después de que se firmó el tratado de paz entre Atenas y los persas
(paz de Calias), por iniciativa de Pericles, estratego de Atenas (462 y 430 a.C.).
En las manos de Pericles Atenas pasa de la liga délica al imperialismo. Los aliados
pagan a Atenas un tributo para ser defendidas de un posible ataque persa. El triunfo en las
guerras médicas permite a los atenienses no sólo asumir la dirección política, sino también la
hegemonía cultural y económica de Grecia.
1. EL PARTENÓN (447 – 432 a.C.)
Construido por los arquitectos Calícrates e Ictino, el Partenón, templo en honor a
Atenea Parthenos (πάρθενος: virgen, doncella) hospedaba en su interior la colosal
estatua crisoelefantina (de oro y marfil) de la diosa y el tesoro del templo. En el edificio
se observa tanto el orden dórico, en el exterior, como el jónico, en el interior.
El templo se apoya sobre un basamento constituido por tres gradas, con un
peristilo (columata externa) formado por ocho columnas en los lados cortos y diecisiete
en los lados largos, que rodean la naos.
Aquí es posible apreciar artificios como la ligera curvatura del basamento, las
columnas abombadas en su centro y las mayores dimensiones de las columnas
esquineras, identificadas como “correcciones ópticas”, destinadas a armonizar la vista
del monumento desde la perspectiva del ojo humano.
Las columnas sostenían el arquitrabe y el friso dórico, compuesto por triglifos
(paneles decoradas con tres acanaladuras) alternados con metopas (paneles
cuadrangulares) que ilustraban las batallas de las Amazonas (oeste), el saqueo de Troya
(norte), la batalla contra los centauros (sur) y la batalla contra los Gigantes (este).
Los frontones eran obra de Fidias; en uno de ellos (oeste) se halla representada
la contienda entre Atenea y Poseidón por la tutela el Ática, ganada por Atenea al donar
un árbol de olivo; en el otro (este) frontón, el nacimiento de Atenea de la Cabeza de
Zeus bajo la mirada de los dioses del Olimpo.
La pared de la cella, separada de la columnata exterior por un corredor, está
decorada con un friso continuo, en el que se representa la procesión solemne que, en
ocasión de las Grandes Panateneas (fiestas en honor de Atenea que se celebraban cada
cuatro años), se concluía con la ofrenda a la diosa de un peplo tejido por las hijas de las
familias atenienses pertenecientes a la aristocracia. En lugar del opistodomo (habitación
posterior del templo) había un ambiente con cuatro columnas centrales, el verdadero
parthenon, donde se custodiaba el tesoro del templo.
La cella estaba dividida en tres naves por filas de columnas, en la nave central,
en el fondo, estaba colocada la estatua crisoelefantina de Atenea (12 m. de altura), obra
de Fidias: representaba a Atenea en armas, con una Niké (Victoria) en la mano derecha.
El yelmo de la diosa estaba adornado con esfinges, en el escudo se apreciaban escenas
de batalla contra las Amazonas y los Centauros, también las suelas de las sandalias de la
diosa se hallaban decoradas con escenas de batalla contra los Centauros. En la base de la
estatua estaba representado el mito de Pandora.
2. LOS PROPILEOS (437 – 432 a.C.)
Durante la reconstrucción realizada en la Edad de Pericles, la entrada
monumental fue diseñada nuevamente por el arquitecto Mnesicles y se le dio el nombre
de Propileos: se trata de un monumento de mármol pentélico, constituido por un cuerpo
central con seis columnas dóricas en la fachada y dos alas columnatas, una de las cuales,
denominada “pinacoteca”, conservaba en su interior numerosos cuadros (pinakes)
dedicados a la diosa Atenea.
Después de entrar por la fachada, los visitantes atravesaban los Propileos
pasando por una rampa flanqueada por columnas, con cinco portales y techos
encajonados de mármol, a cuyos lados se hallaban los monumentos donados al santuario
importantes (donaria). Pasando a través de los Propileos, se llegaba a la explanada de la
Acrópolis, donde surgían otros numerosos donaria y estatuas votivas, entre las cuales se
encotraba la Atenea Promachos (“campeona en la batalla”) esculpida por el célebre
escultor Fidias.
3. TEMPLO DE ATENEA NIKÉ (posterior a 430 a.C.)
Edificio con cuatro columnas jónicas en el frente y otras tantas en la fachada
posterior, en el que se conservaba la estatua de culto de madera, que representaba a la
diosa con una granada en la mano derecha y un yelmo en la izquierda. El templo
también se conoce con el nombre de “Templo de Niké Apteros” (victoria sin alas); esta
denominación se debe al hecho de que las alas de oro de la estatua de la diosa fueron
robadas. Sabemos que el frontispicio estaba adornado con acroterios de bronce (estatuas
puestas en la cumbre del frontispicio) que representaban a Belerofonte (mítico héroe
que mató a la Quimera) y Victorias en vuelo, y que las esculturas representaban escenas
de Gigantomaquia (batalla contra Gigantes) y Amazomaquia (batalla contra Amazonas).
En el friso jónico continuo se hallaban esculpidas escenas de batalla y una serie
de divinidades de pie, en cuyo centro estaban Zeus y Poseidón junto con Atenea.
4. EL ERECTEION (420 – 406 a.C.)
El templo toma el nombre de Erecteo, rey mítico de Ática, pero en realidad es el
Templo de Atenea Polias (defensora de la ciudad) y también lugar de culto de otras
divinidades arcaicas de Atenas. En un sector de la cella se hallaba la estatua de madera
de culto de Atenea, en el otro sector, dividido en tres partes, estaban los altares de
Poseidón y Erictonio (el hijo, mitad hombre y mitad serpiente, de Hefesto y de la Madre
Tierra, protegido por Atenea), Hefesto y del héroe ático Butes. En el pequeño recinto,
dedicado a la ninfa Pandrosos, situado en el área occidental del templo, crecía el olivo
sagrado de Atenea. Una escalinata conducía del recinto de Pandrosos a la tumba del
mítico rey de Atenas Cécrope (bajo el pórtico de las cariátides). El templo tiene un
diseño insólito por lo que concierne a la planta de los templos griegos porque estaba
diseñado para hospedar varios cultos, y situado en un área muy escarpada de la
Acrópolis.
El cuerpo central está constituido por la cella, dividida en dos sectores y
precedida por una columnata jónica constituida por seis columnas. Detrás de la cella se
encuentra el recinto de Pandrosos; en el lado septentrional hay un pórtico en cuyo
interior se levanta un altar. Aquí, según la tradición, Poseidón habría hecho brotar una
fuente de agua pura, hincando su tridente en la tierra, en ocasión de la disputa con
Atenea por la posesión de Ática. En el lado oriental hay otro pórtico, conocido con el
nombre de Tribuna de las Cariátides, porque en lugar de las columnas hay seis estatuas
de doncellas que sostienen el arquitrabe.
5. TEATRO DE DIONISIO
En las laderas sur de la Acrópolis, procediendo del este hacia el oeste, se
encuentran los restos del Odeón de Pericles, que originariamente era un edificio
cuadrangular con techo de dos aguas, donde se llevaban a cabo los agones o concursos
musicales. Más adelante se halla el Santuario de Dioniso, cuyo proyecto inicial se
supone proceda de la época de Pisístrato.
El santuario consiste en un temenos (recinto sagrado) con el templo del dios en
su interior; es un templo dórico, dístilo in antis (con dos columnas en el frente y las
paredes de la cella prolongadas hasta la columnata), frente al cual hay un altar. Junto al
templo se construyeron en el siglo IV a.C. una stoa (pórtico) y otro templo dórico,
tetrástilo (con cuatro columnas en el frente), que contenía la estatua de oro y marfil del
dios, esculpida por Alcamenes.
Al norte del recinto se halla el gran Teatro de Dioniso, donde se hacían las
representaciones teatrales (tragedias y comedias, que se cantaban y danzaban) que tenían lugar en Atenas durante las celebraciones en honor del dios. El teatro tenía una
capacidad de alrededor de 17.000 espectadores; había sido reconstruido en el siglo IV.
Estaba constituido por una gran cavea (espacio semicircular donde se sentaban los
espectadores, en origen en bancas de madera, sucesivamente en graderíos de piedra
caliza) cortada en la roca, la orchestra circular (espacio destinado al coro) y la escena
rectangular. La primera fila de asientos estaba reservada a los espectadores que, por
decreto de la asamblea, habían obtenido el derecho de la proedria, es decir el derecho
de sentarse en la primera fila durante los concursos de las tragedias: para ellos se
preveían asientos de mármol. El proscenio está decorado con relieves que describen el
mito de Dioniso y su culto: se hallan representados el nacimiento del dios, los
personajes que componen su séquito y unas figuras de dioses y héroes en el acto de
homenajearlo.
EL PERÍPATOS
En la pared rocosa de la Acrópolis, a espaldas del teatro y del santuario de
Dioniso hay una calle antigua, denominada perípatos, que rodea las laderas sur y este de
la Acrópolis. En esta zona se ven una columna con capitel triangular y un monumento
constituido por una fachada con tres columnas colocado en la entrada de una gruta.
Estos monumentos constituían las bases sobre las que se colocaban los trípodes
que se otorgaban como premio a los organizadores (coregos) de los agones u
oposiciones musicales. Otro de estos monumentos, el Trípode de Lisicrates, en forma de
templete circular, está situado no lejos de la zona arqueológica, a lo largo de la calle que
aún hoy lleva el nombre de “Vía de los Trípodes” en la escarpada oriental de la
Acrópolis, en el barrio de Plaka.
EL AREÓPAGO
Junto a la roca de la Acrópolis en el lado norte, se halla el Areópago, una altura
cerca de la cual se hallaba el tribunal donde se juzgaban los delitos sangrientos en
Atenas.
LA PNYX
Una pequeña cañada, parcialmente ocupada por un barrio residencial, separa a la
Acrópolis de la Pnyx, donde se llevaban a cabo las reuniones de la asamblea
(ἐκκλησία). En la colina conocida como la Pnyx, se hallaba hacia fines del siglo VI a.C.,
en la época de Clístenes, la asamblea (ἐκκλησία) de los ciudadanos. La cumbre de la
colina había sido aplanada de tal guisa que formara un gran cavea artificial, frente a la
cual se hallaba la tribuna (βῆμα) desde la cual los oradores se dirigían al público.
EL BARRIO DEL CERÁMICO (Κεραμεικός)
La gran necrópolis Kerameikós, que lleva el mismo nombre del barrio, está
situada apenas fuera de la Puerta Sacra, a través de la cual pasaba la procesión hacia
Eleusis, para celebrar los Misterios Eleusinos, y fuera de la puerta doble (Dipylon)
donde comenzaba la procesión de las Panateneas.
EL ÁGORA
Al norte de la Acrópolis se halla la gran Ágora (plaza pública) llamada Ágora del
Kerameikos (por el nombre el barrio).
1. TEMPLO DE HEFESTO
También se le conoce como “Teseion”. El templo, construido a mitad del siglo V
a.C. y perfectamente conservado, aún conserva las decoraciones escultóricas del friso
dórico: las metopas de la fachada oriental representan las fatigas de Heracles y las de los
lados largos las fatigas de Teseo. También se conserva el friso jónico continuo de las
paredes internas del pronaos y opistodomo, en el que aparecen Centauros y Lapitas y
escenas del mito de Teseo.
2. STOA POIKILE
Denominada así por las pinturas de Polygnotos que la caracterizaban, con escenas
de batallas míticas (entre los Atenienses y las Amazonas, entre Griegos y Troyanos),
mas también históricas, como la batalla de Maratón. La Stoa se convirtió
sucesivamente, hacia fines del siglo IV a.C., en la sede de la escuela filosófica de Zenón
que, precisamente del lugar donde se reunían alumnos y maestro, Stoa, cobró el nombre
de escuela “estoica”.
3. STOA BASILEOS (pórtico real)
Aquí estaba la sede del magistrado llamado “arconte basileus” (arconte rey)
encargado de controlar el cumplimiento de las leyes: en este lugar, además de juzgar los
casos de homicidio, los magistrados prestaban juramento en el momento de asumir sus
cargos y se conservaban las inscripciones con las leyes de Dracón y Solón. El rey
(basileus) desempeñaba cometidos prevalecientemente religiosos. No lejos de la Stoa
Basileios se encuentra un recinto cuadrado con un pozo en el centro que, gracias al
descubrimiento de las inscripciones en su interior sobre la caballería del ejército
ateniense, fue idetificado como el Leokoreion ante el cual Armodio y Aristogitón
mataron a Hiparco, hijo de Pisístrato.
4. ALTAR DE LOS DOCE DIOSES
Era un lugar de asilo. Desde ahí se medían las distancias hacia todas las localidades
de Ática.
5. STOA DE ZEUS ELEUTHERIOS (protector de la libertad)
Es un pórtico de forma de “Π”, donde se conservaba el grupo escultórico de Eirene
y Ploutos (la Paz y la Riqueza).
6. TEMPLO DE APOLO PATROOS
Dedicado al padre de la estirpe de los Jónicos a la cual pertenecían los Atenienses,
era el lugar donde se notificaban los nacimientos de los ciudadanos atenienses.
7. METROON
Es el santuario de la Madre de los Dioses.
8. BOULEUTERION
Lugar donde se reunía el Consejo de los Quinientos (βουλή).
9. PRYTANEIONEdificio de los prytaneis, los presidentes de turno de la Boule, conocido también
como el “Tholos” y construido poco antes de mitad del siglo V a.C. En este edificio de
forma circular vivían los Prytaneis durante el ejercicio de su magistratura.
10. ALTAR DE LOS HÉROES EPÓNIMOS
Dedicado a los héroes cuyo nombre fuera asignado a las tribus de Ática por
Clístenes, donde se exhibían las leyes y los decretos de la ciudad y que estaba
constituido por una base de mármol rectangular de veintiún metros de largo, sobre la
cual se erguían las estatuas de los héroes. A su lado se halla el Altar de Zeus Ágoraios,
protector del Ágora.
11. STOA SUR
Construida en la fase clásico-tardía y en la época helenística.
TEMPLO DE ZEUS OLÍMPICO.
La construcción de este edificio, cuyo proyecto originario había sido concebido
en el siglo VI a.C. por la familia de los Pisistratidas, nunca fue terminada; allí fueron
hallados sólo pocos vestigios de los cimientos de un monumento de unos treinta metros
de ancho y del doble de largo.

martes, 25 de septiembre de 2018

SISTEMA VERBAL GRIEGO


SISTEMA VERBAL GRIEGO
1.       VOCES: Activa, media y pasiva.
2.       MODOS: Indicativo, subjuntivo y optativo.
3.       TIEMPOS: Presente, futuro, aoristo, pretérito imperfecto y pretérito perfecto.
Α. VOZ ACTIVA
a. Presente       
                               -εις
                               -ει
                               -ομεν
                               -ετε
                               -ουσι(ν)
                b. Futuro             -σω
                                               -σεις
                                               -σει
                                               -σομεν
                                               -σετε
                                               -σουσι(ν)

                c. Aoristo (aumento verbal ε- + σα)
                                               ε-λυ-σα
                                               ε-λυ-σας
                                               ε-λυ-σε
                                               ε-λυ-σα-μεν
                                               ε-λυ-σα-τε
                                               ε-λυ-σα-ν
               
d. Pretérito imperfecto (aumento verbal ε- + desinencias propias)
                               ε-λυ-ον
                               ε-λυ-ες
                               ε-λυ-ε
                               ε-λυ-ομεν
                               ε-λυ-ετε
                               ε-λυ-ον

e. Pretérito perfecto (reduplicación repetición primera consonante del verbo más ε+ κα)
                               λε-λυ-κα
                               λε-λυ-κας
                               λε-λυ-κε
                               λε-λυ-κα-μεν
                               λε-λυ-κα-τε
                               λε-λυ-κα-σι

B. VOZ MEDIO-PASIVA

a.       Presente
-ομαι
-ει
-εται
-ομεθα
-εσθε
-ονται

b.      Futuro (θησ) Pasiva
θησ-ομαι
θησ-ει
θησ-εται
θησ-ομεθα
θησ-εσθε
θησ-ονται
(σ)
      σ-ομαι
      σ-ει
      σ-εται
      σ-ομεθα
      σ-εσθε
      σ-ονται
c.       Aoristo (aumento ε- +θη)Pasiva
ε-λυ-θην
ε-λυ-θης
ε-λυ-θη
ε-λυ-θη-μεν
ε-λυ-θη-τε
ε-λυ-θη-σαν
(aumento ε-+σα +desinencias especiales)
     ε-λυ-σα-μην
     ε-λυ-σω
     ε-λυ-σα-το
     ε-λυ-σα-μεθα
     ε-λυ-σα-σθε
     ε-λυ-σα-ντο
  1. Pretérito imperfecto (aumento ε-+desinencias especiales)
ε-λυ-ομην
ε-λυ-ου
ε-λυ-ετο
ε-λυ-ομεθα
ε-λυ-εσθε
ε-λυ-οντο

  1. Pretérito perfecto (reduplicación + desinencias especiales)
λε-λυ-μαι
λε-λυ-σαι
λε-λυ-ται
λε-λυ-μεθα
λε-λυ-σθε
λε-λυ-νται
PRINCIPALES PREFIJOS VERBALES:
ανα, αντι, απο, δια, εισ, εκ, εξ, επι, κατα, μετα, παρα, περι, προ, προσ, συν, υπο, υπερ

PRINCIPALES VERBOS POLIRRIZOS:
ερχομαι, ειμι, ηλθον, εληλυθα (presente, futuro, aoristo y perfecto)
τρεχω, δραμουμαι, εδραμον, δεδραμεκα
λεγω, λεξω, ειπον, λεληχα
οραω, οψομαι, ειδον, εορακα
αιρεω, αιρησω, ειλον, ηρηκα
γιγνωσκω, γνωσομαι, εγνων, εγνωκα
ευρισκω, ευρησω, ευρον, ευρηκα
FORMAS NO PERSONALES DEL VERBO
INFINITIVO
  1. Voz activa
Presente: -ειν
Futuro: -σειν
Aoristo: -σαι
Perfecto: reduplicación + κεναι

  1. Voz medio-pasiva
Presente: -εσθαι
Futuro: -θησεσθαι (pasiva); -σεσθαι
Aoristo: -θηναι (pasiva); -σασθαι
Perfecto: λε-λυ-σθαι

PARTICIPIO
  1. Voz activa
Presente: -ων, -οντος; -ουσα, -ουσης; -ον, οντος.
Futuro: -σων, -σοντος; -, -ομενη, -σουσα, -σουσης; -σον, -σοντος
Aoristo: -σας, -σαντος; -σασα, -σασης; -σαν, -σαντος
Perfecto: λε-λυ-κως, -οτος; -κυια, -κυιης, -κος, -κοτος

  1. Voz medio-pasiva
Presente: -ομενος,-ου; -ομενη, -ης; -ομενον, -ου.
Futuro: -θησομενος, .ου; -θησομενη, -ης; -θησομενον, -ου (pasiva)/ -σομενος, -ου; -σομενη, -ης; -σομενον, -ου.
Aoristo: -θεις, -θεντος; -θεισα, -ης; -θεν, -θεντος (pasiva)/ -σαμενος, -ου; -σαμενη, -ης; -σαμενον, -ου.
Perfecto: λε-λυ-μενος, -η, -ον.
VERBOS PARA EJERCICIOS

βασιλευω
δουλευω
αγορυω
ακουω
αληθευω
βιοτευω
δακρυω
δυω
ηγεμονευω
θεραπευω
θηρευω
ιδρυω
ισχυω
κελευω
κινδυνευω
οδευω
παιδευω
πιστευω
πλουτευω
πολιτευω
στρατευω
τοξευω
οπτευω
φυτευω